Educar en el valor de la solidaridad

Un niño solidario es un niño más feliz. Y como todos los valores nobles, la solidaridad se aprende. 

Cuanto antes se despierte un valor, más se desarrolla. Por eso nuestro éxito radica en la capacidad de mostrar a los más jóvenes realidades complejas de nuestro mundo de una manera fácil, didáctica y motivante ofreciéndoles la posibilidad de construir un mundo mejor con su ayuda. 

Varios psiquiatras infantiles, entre ellos el reconocido psiquiatra Luis Rojas Marcos, confirman que las personas que se prestan a los demás desinteresadamente estimulan su autoestima, sufren menos de ansiedad, duermen mejor, abusan menos del alcohol y las drogas y afrontan mejor los reveses cotidianos.

¿Cómo podemos educar en la solidaridad?

1.-Lo primero y más importante es dar ejemplo en casa siendo solidarios con las personas más cercanas de nuestro entorno: nuestros propios hijos, otros familiares, amigos y vecinos. 

2.- Reforzando los programas educativos de los colegios y universidades con pequeñas charlas y talleres que ayuden a los jóvenes a conocer mejor el mundo en el que viven, despierten su conciencia social y les motiven ayudando en pequeños o grandes proyectos sociales.

3.-Enseñar a los niños/adolescente/jóvenes a ponerse en el lugar del otro y tomar conciencia de las necesidades de los demás. 

4.-Mostrándoles los resultados de sus actos solidarios. Les hará sentir orgullosos e importantes. Además, les motivará y lo compartirán con sus amigos promoviendo así más solidaridad.


¿Cómo podemos educar en la solidaridad?


1

Lo primero y más importante es dar  ejemplo en casa siendo solidarios con las personas más cercanas como nuestros propios hijos, otros familiares, amigos y vecinos.


2

Enseñar a los niños y adolescentes a ponerse en el lugar del otro y tomar conciencia de las necesidades de los demás. 


3

Reforzando los programas educativos de los colegios con pequeñas charlas y talleres que ayuden a los jóvenes a conocer mejor el mundo en el que viven, despierten su conciencia social y les motiven en el valor de la solidaridad ayudando en pequeños o grandes proyectos sociales.


4

Mostrar los resultados de los actos solidarios. Les hará sentirse orgullosos e importantes. Además, les motivará y lo compartirán con sus amigos promoviendo así más solidaridad.