La solidaridad no es una obligación, es una oportunidad para ser felices. Detrás de nuestras penas está el no sentirnos necesarios

La solidaridad no es una obligación, es una oportunidad para ser felices. Detrás de nuestras penas está el no sentirnos necesarios

No lo decimos nosotros, lo dice el propio Dalai Lama cuando pregunta ¿por qué cuando parece que lo tenemos todo todavía nos sentimos tristes?

Os animamos a leer su reflexión publicada en el NewYorkTimes , donde explica que considera que todos tenemos una gran necesidad de sentirnos necesarios y que, posiblemente, esta sea una necesidad no cubierta que genera mucha tristeza en nuestras sociedades.

Habla de la necesidad de ayudar y cuidar al otro como medio para ser un adulto feliz y completo. Por eso hoy queremos haceros reflexionar sobre la importancia de que los jóvenes y adolescentes encuentren espacios donde puedan empezar a comprender que ayudar al otro les hará más felices. Entender desde la edad más temprana que esto debe ser un hábito a cultivar que les ayudará a enfrentarse al mundo que les espera de adultos.

Porque ayudar y cuidar de otro siempre te hace más feliz. Como bien dice el Dalai

“El problema no es la falta de riquezas materiales, sino la creciente cantidad de personas que sienten que ya no son útiles, que ya no son necesarias, que ya no son una con su sociedad.”

y esto tiene una muy sencilla solución, los jóvenes no necesitan más consolas o móviles, sino empezar a ser más solidarios.

Recibe historias de acciones solidarias que han cambiado el mundo
Respetamos tu privacidad

Related posts