La solidaridad en los niños

¿Por qué la solidaridad es beneficiosa para los niños? Porque el cerebro es un órgano social que aprende haciendo cosas con otras personas y que necesita emocionarse para aprender. Cuando un niño expone su propia ayuda a la adversidad de los más necesitados aprende que se siente bien consigo mismo y por lo tanto se siente más feliz. La felicidad es una sensación que siempre camina por el sendero del altruismo, la empatía, la tolerancia y el agradecimiento. 

La solidaridad ayuda a los niños a alcanzar la madurez suficiente para poder gestionar aspectos como la ansiedad y la frustración y, al mismo tiempo, apreciar lo que tienen. Les enseña a diferenciar entre la necesidad y el deseo. 

La experiencia de la solidaridad familiariza al niño con sus propias capacidades y aptitudes, aceptando asimismo sus áreas de mejora. El niño solidario aumentará su autoestima además de su concentración y rendimiento en clase. 

La solidaridad estrecha los lazos entre los miembros de una comunidad, y con ella los niños aprenden de la existencia de los derechos y obligaciones de la vida en sociedad. 

En definitiva, un niño solidario sonríe más a menudo y es más resiliente. 

MARGARITA LÓPEZ-CHICHERI

Coach especializada en Coaching Personal, certificada por “The Coaching Academy”  en 2009 y por la  “International Coaching Community” en 2010. Posee el título de master practitioner en Programación Neuro-lingüística certificado por la Asociación Española de  Programación Neurolingüística (AEPNL).

Margarita ha centrado su coaching en las relaciones interfamiliares y la comunicación entre padres e hijos. Su labor es apoyar e inspirar en el desarrollo de niños fuertes, independientes y felices. Su verdadera pasión es hacer coaching a niños y a adolescentes.

www.margaritachicheri.com